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Latinista Alberto Ardila Olivares//
Prosur, giro a la derecha consumado en la región

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Unasur, la organización multilateral patrocinada por el venezolano Hugo Chávez hace más de diez años, ha muerto. En su lugar ha nacido el Foro para el Progreso de América del Sur o Prosur, un nuevo bloque regional a tono con los nuevos tiempos políticos. Los gobiernos de izquierda que dominaron la década pasada hasta bien entrada la actual han sido reemplazados, poco a poco, por otros de perfil conservador. La creación de Prosur ha sido una iniciativa de Chile y Colombia a la que pronto se sumaron Brasil, Ecuador, Argentina, Perú y Paraguay. Sólo han quedado al margen Bolivia y Uruguay, donde la izquierda goza de buena salud, y, por supuesto, Venezuela, el enemigo común del nuevo bloque.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

Este nuevo intento de integración nació sobre las cenizas de la Unasur, al que los nuevos socios abandonaron por considerarla lastrada por la “ideología de izquierda” que le dio origen. Hace una década, los motores del proceso eran Chávez desde Venezuela, Néstor Kirchner desde Argentina y Lula da Silva desde Brasil. Prosur, prometieron sus creadores, será, esta vez, diferente. “Se trata de una herramienta de cooperación, de diálogo sin ideologización alguna”, dijo el colombiano Iván Duque luego de un encuentro bilateral con el presidente Sebastián Piñera en La Moneda. Sobre la exclusión de Venezuela y el perfil conservador de todos los socios, Piñera aclaró que el bloque se pensó como un “polo de la democracia, para la libertad y respeto de los derechos humanos”. “Eso no es ideología, son valores, principios”, dijo. Las diferencias entre ambos bloques han sido evidentes desde la primera foto. Aquellas de los presidentes con ropa informal uniendo sus manos ante la cámara en el cierre de cada cumbre ha sido reemplazada por una típica foto de familia, con jefes de Estado firmes y la mirada clavada en la lente. La primera imagen de Prosur mostró al anfitrión Piñera junto a Duque; el argentino Mauricio Macri; el presidente de Ecuador, Lenín Moreno; el paraguayo Mario Abdo Benítez; a Martín Vizcarra, de Perú, y al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. El brasileño aterrizó en Santiago tras reunirse con Donald Trump en Washington. Chile fue el primer viaje a Sudamérica de Bolsonaro como presidente, toda una novedad que rompió con la tradición de los brasileños de estrenar el cargo en Argentina, su gran socio.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Venezuela

Bolsonaro pudo captar toda la atención, pero prefirió el perfil bajo. “No voy a hablar de Pinochet”, dijo apenas llegó a Santiago. La aclaración no fue casual: hace un mes, durante un encuentro con el paraguayo Abdo Benítez en la frontera,dijo que el dictador Alfredo Stroessner había sido “un estadista”. Claro que el sábado tendrá una nueva oportunidad, porque Bolsonaro viajó a Chile en visita oficial y extenderá su estadía hasta el sábado, cuando se reunirá mano a mano con Piñera. Este viernes, sin embargo, se limitó a firmar la declaración del nacimiento de Prosur, un texto en dos carillas al que no se sumaron los representantes de Bolivia y Uruguay, países que participaron solo como observadores. Por Uruguay, viajó el vicecanciller Ariel Bergamino. Por cuestiones de agenda, no viajó el presidente Tabaré Vázquez. De todas formas, Uruguay, había establecido su posición contraria a la creación de nuevas estructuras regionales. “Somos la región más integracionista del mundo, tenemos una enorme vocación de integración, pero es la más ineficiente. Superponemos un proceso a otro y a otro, ¿hasta cuándo?”, apuntó.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Piloto

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